‘Muchos hijos, un mono y un castillo’: el mensaje positivo de una vida

Julita soñaba con tener tres cosas en su vida: Muchos hijos, un mono y un castillo. El destino la llevó a hacer sus sueños realidad, aunque todo no ha salido como ella lo planeó. La historia de Julita es la testigo que hay más detrás del “Y fueron felices y comieron perdices”. Hay una vida que continúa, una historia que sigue desarrollándose, llena de comedia y realidad.

Gustavo Salmerón nos retrata la historia de su familia, acumulada en un castillo de medieval lleno de recuerdos, baratijas y arte. La crisis no se ha portado bien con su familia que, tras heredar, consiguió acumular una pequeña fortuna. Parece que el cuento de hadas de Julita va a llegar a su fin de la manera más amarga. Aunque nada más lejos de la realidad pues la familia Salmerón es la viva imagen de que todo puede superarse en esta vida excepto la muerte, y eso Julita ya lo tiene todo planeado.

El documental nos sumerge en un día a día de su vida más reciente. Tienen poco tiempo para desalojar un castillo lleno de recuerdos. La familia se reúne para trasladar objetos y deshacerse de otros, algo a lo que Julita no está muy dispuesta a ceder. Aunque la situación es cuanto más dramática, la honestidad y la naturalidad de Julita embargan al espectador, descubriendo poco a poco cada alocada historia. Huesos escondidos entre miles de objetos, animales criados en los jardines como si fuera una granja o decenas de muñecas con un gran arsenal de trajecitos hechos por su dueña. La excentricidad se convierte en ternura y la cotidianidad enamora a la cámara. Hablan de guerra, de política, y el espectador no juzga, sino escucha tranquilamente las palabras de una madre que relata su historia.

A través de los objetos y de vídeos antiguos, Salmerón completa esta historia, que vamos conociendo poco a poco, descubriendo su entrañable personalidad, su extraña obsesión por la muerte y el miedo a quedarse sola. Es un grito vitalista a favor de disfrutar de lo que nos da la vida o encontrar su cara más amable en mitad de las dificultades. Una mujer surrealista llena de vivencias que viene a enseñarnos que la risa es la única cura.

Galardonada con un Premio Goya y premiada en el Festival de Karlovy Vary, el documental es una auténtica delicia visual, una biografía surrealista llena de amor, tropiezos y superación. La familia unida jamás será vencida. Ahora puedes disfrutarla en Movistar Plus.

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