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The Morning Show: la oscuridad tras el éxito

El movimiento Me Too sigue traspasando barreras, dejando patente que los escándalos sexuales no volverán a quedar impunes. El tiempo pone a cada uno en su sitio, las mujeres no volverán a permanecer en la oscuridad. Ha llegado el momento de la libertad, del cambio, de dar un golpe en la mesa y decir basta. Bienvenidos a The Morning Show.

Sí, la serie de Apple TV protagonizada por Jennifer Aniston, Reese Whiterspoon y Steve Carell nos traslada a un conflicto que ya hemos visto en películas como El Escándalo. Una importante cadena de televisión. Un programa estrella. Dos co presentadores que enamoran al público. Una sombra que se acerca.

Mitch vive en la curva del éxito. La cara más amable de las mañanas, el hombre del momento. Junto a Alex Levy, reinan las pantallas, convirtiéndose en la pareja del momento. Sin embargo, los años de éxito están a punto de convertirse en un auténtica pesadilla. La verdad de Mitch sale a la luz, enseñando la cruda realidad de sus casos de abuso.

La cadena sufre el momento más duro de su historia. ¿Han engañado a la audiencia? Una nube negra se posa sobre The Morning Show, ensombreciendo los éxitos y dejando clara la oscuridad. Mitch no es trigo limpio, alguien ha filtrado los casos de acoso sexual. Y mientras Alex intenta capear el temporal, la cadena baraja deshacerse de su cabeza también, solo por el hecho de que es mujer y ya está alcanzando una edad. La cúpula del machismo, el poder que oculta las vergüenzas con puestos y dinero.

La llegada de Bradley Jackson será un soplo de aire fresco, la llegada de un poco de periodismo a un show que parecía estar a punto de bajar el telón. Es el momento de reconvertirse, de revolucionarlo todo, de volver a reconectar con el público y contar las historias que realmente le interesan. Pero todo tiene un precio. ¿Serán capaces de pagarlo?

Si bien The Morning Show resulta un éxito por sus caras conocidas, la historia ya la podemos ver en otras series y películas. Apple TV se atreve a contar una historia real pero se queda a medio camino con un guión al que le falta explotar, con una promesa de una segunda temporada en un punto álgido. Un drama que parecía imposible terminar de producir, teniendo en cuenta que su creador abandonó el proyecto antes de haber comenzado la grabación.

Es personal, íntima y deja ver las luces y sombras de sus personajes. ¿Es Bradley tan perfecta u oculta oscuras intenciones? ¿Es el calvario de Alex justificado? Una reflexión sobre hasta dónde llega el poder.

Irene del Río Ver todo

Periodista cultural con alma de escritora.

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