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‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’ (T3): Satán salve a la Reina

La era del Señor Oscuro ya es historia. Ahora, la reina del Infierno no es otra que su hija, Sabrina Spellman (o Sabrina Lucero del Alba). Parece que, por mucho que la joven bruja se esfuerce por proteger la Tierra, Greendale está destinada a ser el epicentro del apocalipsis. Pero, ¿hasta dónde llegarán sus poderes? Aún quedan muchos dioses, seres místicos y demonios por conocer, y nuestra protagonista no está dispuesta a sacrificar ningún aspecto de su vida. Ni amor, ni familia, ni amistad, ni poder. Sabrina quiere mantener su vida tal y como está, pero con los beneficios de la brujería.

Llegan tiempos difíciles para el Infierno. Tras el derrocamiento de Lucifer y el ascenso de Lilith al trono, el Infierno y el aquelarre viven inestables. ¿A quién deben rezar las brujas? ¿Es verdaderamente Lilith la legítima monarca? Sabrina quiere liberar a Nicholas de su tortura, pero debe encontrar una nueva prisión para su padre. Mientras Zelda Spellman intenta poner orden en la Academia, Sabrina deberá asumir su destino en el Inframundo, probando que es la heredera e instaurar el orden en el submundo. Prudence y Ambrose buscan desesperados a Faustus Blackwood para recuperar a Judas y Judith y completar su venganza. Y, mientras tanto, un nuevo peligro acecha a Greendale: Los Primordiales.

Atrás queda la mítica versión de ‘Sabrina, cosas de bruja’ que disfrutábamos hace una década en nuestra televisión, una sitcom mágica que nos encandiló a todos por su chispa, sus efectos y ese Salem parlanchín, cuyo doblaje nos ha dejado grandes momentos. En esta ocasión, nos sumergimos en una adaptación mucho más oscura, donde la comedia tiene un matiz dark. Sin quitarle la esencia de lo que es, una ficción juvenil, ‘Las escalofritantes aventuras de Sabrina’ ahonda en las leyendas de los ritos de los aquelarres, así como revisa las profecías sobre el apocalipsis o los mitos sobre dioses y seres extraordinarios. Desde Dorian Gray, Circe, el Dios Pan o el mismísimo Judas Iscariote. Roberto Aguirre-Sacasa ha hecho los deberes a la hora de adentrarse en el mundo mágico y no deja ningún cabo suelto, creando un universo perfectamente conectado, lleno de referencias a la literatura fantástica, la Biblia, mitologías y leyendas. Un verdadero gustazo para aquel al que le gusten estos temas. Y, sí, también hay hueco para un poquito de cultura pop.

Netflix ha sabido explorar con gran acierto el universo mágico, diferenciándose de otros formatos como Embrujadas, que aún se recuerda con gran cariño y cuyo Reboot no está teniendo tanto éxito como el original. Aunque los nacidos en los 90 echamos de menos la comedia clásica de ‘Sabrina, Cosas de Bruja’, la ficción de Netflix ha conseguido diferenciarse con acierto de su antecesora. Obviamente, seguimos contando con Zelda, Hilda y Harvey, pero sus personalidades son completamente diferentes. Kiernan Shipka, a la que vimos crecer en Mad Men, ha logrado que su Sabrina sea única, dulce pero oscura, una protagonista a la altura de la ficción. Y si bien ‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’ ahondan en un universo donde la magia negra y las artes oscuras rodean cada escena, también hay lugar para reivindicar a la mujer y a la diversidad sexual. La historia de Theo o la propia liberación de las brujas del aquelarre nos acompañan en cada capítulo, defendiendo y dejando un mensaje positivo a las nuevas generaciones.

Si tenemos que criticar algo es que parece que nuestra Sabrina siempre acaba saliéndose con la suya, aunque su primo Ambrose siempre le recuerde que para ganar hay que sacrificar. ¿Será posible que la joven bruja aprenda alguna vez a perder? Tal vez haga falta ahondar más en la figura de Lucifer y su relación con Sabrina, una línea argumental por explotar y que seguro dejaría grandes momentos. Y sí, también nos quedará ese pálpito con Harvey Kinkle: esa historia no se ha acabado. Y es que, a pesar de todo, Sabrina sigue siendo una adolescente que quiere enamorarse y divertirse con sus amigos. Y, por mucho que ella lo desee, su destino está sellado y deberá seguir luchando por proteger Greendale, hasta que encuentre a un digno adversario. Mientras tanto, Satán salve a la Reina.

 

Satán salve a la Reina Sabrina.

Irene del Río Ver todo

Periodista cultural con alma de escritora.

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